Gorrillas y prostitutas (y II)
El Sabueso. Vayamos con los gorrillas y vendedores callejeros - por ejemplo, en los semáforos-.
Se pretende por la ordenanza que esos vendedores callejeros deban acreditar su residencia habitual en el territorio español, y si no lo hacen, el infractor estará obligado a entregar en el acto la cuantía de la multa. ¿Se puede obligar a una persona a entregar la cuantía de la multa sin el correspondiente recurso? ¿Quién puede impedir que una persona ayude a otra a la hora de aparcar un vehículo y que ésta le dé una propina? Otras muchas preguntas difíciles de solventar en una ordenanza municipal. También aquí hay que poner en marcha recursos sociales suficientes par facilitar la integración social de quienes a lo mejor hacen de "gorrillas" o venden en los semáforos porque no han encontrado otra forma para el sustento.
Lo dicho, la intención es loable; el entramado jurídico de las ordenanzas, cuestión ardua para los técnicos jurídicos municipales. Y, insisto en ello, con esas ordenanzas no se ataja el problema social de los "gorrillas", ni de las prostitutas callejeras, ni de los vendedores junto al semáforo. Está bien interesarse por la seguridad ciudadana, por "la paz publica"; pero la autoridad debe tener interese máximo y primordial en integrar a todas las personas.