La alcaldesa de Valencia, Rita Barberá asistió al inicio de las obras de derribo del pabellón para albergar la nueva instalación deportiva, que dispondrá de un graderío fijo para 3.000 personas. El polideportivo ´Nou Moles´ estará cubierto y tendrá diferentes salas multiuso y de musculación.
Además, según adelantó la alcaldesa, se estudiará instalar en este espacio una piscina, así como un aparcamiento que cuente con plazas para residentes y de rotación y que dé servicio a los vecinos de esta zona de la ciudad.
El próximo mes de octubre se aprobará el pliego de condiciones que regirá la construcción de esta instalación y se sacará el concurso para la redacción del proyecto, por un presupuesto de 350.000 euros. Con este nuevo polideportivo, la ciudad de Valencia alcanza "la centena de instalaciones deportivas entre las más elementales y aquellas de más nivel", destacó la primera edil.
Tras presenciar el derribo de las instalaciones del antiguo pabellón Marcol, ahora en desuso, Rita Barberá manifestó su "satisfacción" porque la actuación municipal, que "responde a una demanda vecinal, atenderá las necesidades de los vecinos del barrio de Nou Moles". Recordó que el pasado 13 de febrero se firmó la escritura por la que el Ayuntamiento de Valencia adquirió las antiguas instalaciones de Marcol.
Éste es el acuerdo, explicó, que se adoptó en un convenio anterior por el que los propietarios del pabellón cedían los 2.937 metros cuadrados ocupados por la instalación deportiva a cambio de un total de 10.453 metros cuadrados de techo con cargo al excedente de aprovechamiento correspondiente al consistorio en el Plan de Actuación Integrada (PAI) ´Malilla Norte´. En este PAI se tendrá que construir obligatoriamente un centenar de Viviendas de Protección Pública (VPP).
Este convenio, resaltó la alcaldesa, "ha permitido que el coste de la futura infraestructura deportiva de ´Nou Moles´, que se suma a una red municipal que ya cuenta con un centenar de instalaciones, sea menor".