|
|
|
|
| Panorama-Actual > Economia >
|
La Unió y AVA alertan de una "importante e inusual" caída fisiológica del caqui
La Unió de Llauradors i Ramaders (Unió-COAG) y la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja) alertaron este jueves de que se está registrando una "importante e inusual" caída fisiológica del fruto del caqui durante esta campaña en las zonas productoras de la Comunitat Valenciana, según informaron las dos entidades agrarias en sendos comunicados.
|
|
|
 |
La Unió explicó que esta circunstancia, que ha provocado la "lógica preocupación" entre los agricultores de las zonas productoras, "podría tener consecuencias en un descenso de la cosecha que se debe recolectar a partir de octubre", puesto que "se une a las tormentas de pedrisco de este mes", indicó.
Por este motivo, esta organización agraria solicitará a través de su representante en el Consejo Rector del Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA) que se inicie un estudio para averiguar las causas objetivas que han producido esta anómala situación de caída del caqui en la comarca valenciana de la Ribera Alta durante esta campaña, con el objetivo de poner los medios para que no se repita en las siguientes.
Asimismo, la Unió solicitará a la Conselleria de Agricultura que se compensen las pérdidas originadas por esta caída fisiológica a través de una línea de ayudas excepcionales, al no estar cubiertas por el actual sistema de seguros agrarios, "y tal y como ya se ha hecho en diversas ocasiones con otras producciones que sufrieron siniestros similares".
El sindicato agrario consideró que "es habitual que desde junio hasta agosto se produzca una caída fisiológica del caqui, algo ya considerado como normal, pero esta campaña la situación es extraordinaria por cuanto se observa mucho más fruto en tierra que en anteriores ocasiones", subrayó.
Por su parte, AVA-Asaja estimó un descenso de la producción de caquis en la Comunitat Valenciana, especialmente en La Ribera, debido a una caída fisiológica de los frutos que, "si bien suele producirse en el cultivo hasta mediados de agosto, en esta campaña es más acusada de lo habitual".
"La inestabilidad meteorológica que se viene produciendo en los últimos meses está en el origen de la anormal purga de este fruto, que se está cebando sobre todo en las plantaciones más jóvenes, con entre cuatro o cinco años de edad", señaló la organización agraria, quien destacó que los pasados meses de mayo y junio "han sido uno de los más fríos que se recuerdan, lo que ha contrastado con la abrupta llegada de las altas temperaturas de este mes".
El presidente de AVA-Asaja, Cristóbal Aguado, manifestó que "los bruscos desequilibrios climatológicos que se acumulan desde primavera contribuirán a reducir considerablemente la próxima cosecha". En esta línea, apuntó que "a la irregularidad del tiempo que ahora se sufre habría que sumar las heladas sufridas del 5 al 7 de marzo, el temporal de pedrisco que se dio del 16 al 18 de mayo y las tormentas de lluvia y granizo registradas la semana pasada en las comarcas productoras". Según destacó estas circunstancias "harán menguar lógicamente la cosecha".
Al respecto, Aguado auguró que la producción de caqui que empezará a recolectarse a partir de octubre será "muy inferior" a la cosecha asegurada en el pasado mes de marzo, que ascendió a 80.000 toneladas, un 15 por ciento más que en 2007. "Con esta reducción de cosecha, sólo una mejora de los precios respecto a la campaña pasada podrá equilibrar la rentabilidad del cultivo de cara a la comercialización que se presenta", manifestó Aguado.
|
|
|