Los activistas realizaron una representación frente al Museo de las Ciencias Príncipe Felipe en la que simularon el Test de Draize, que es "una prueba que emplean algunas empresas de cosméticos para testar sus productos en animales vivos".
Así, una persona disfrazada de experimentador simuló verter en los ojos de doce activistas vestidos de conejo las diversas sustancias que deseaba testar, como champú, gel o tinta.
De esta manera, los miembros de esta asociación, que lucha por la defensa de los animales, quisieron decir a los consumidores que "ellos son los que tienen la última palabra a la hora de elegir productos de marcas que experimentan con animales", y que hay "alternativas" a estas prácticas, ya que los animales "tienen sistema nervioso central y sienten tanto el placer como el dolor" según indicó Pérez.
El acto celebrado esta mañana en el antiguo cauce del río Turia culminó una semana de charlas y mesas informativas sobre este tema, que se desarrollaron en la Facultad de Historia y Filosofía de Valencia, así como en el Campus de Tarongers y en el de Blasco Ibáñez. Según el presidente de la organización, "cada año más de 1.100 millones de animales muere víctima de la experimentación en todo el mundo".
Por ello, Defensanimal.org denunció empleo de animales en la testación de productos de uso diario, al tiempo que quiso lanzar un mensaje de que existen "alternativas" respecto las empresas, especialmente de cosméticos, que utilizan prácticas como el Test de Draize para probar sus productos.