En la retina de todos los valencianos quedó fijada, durante las jornadas que siguieron al trágico accidente, la imagen de un operario de las labores de rescate con una niña de 11 años ensangrentada en brazos. La pequeña, era una gimnasta que logró salvar la vida en el siniestro. Peor suerte corrieron las 41 víctimas mortales que se elevaron a 43 a las dos semanas del suceso. Entre los fallecidos se encontraba el regatista valenciano y miembro del ‘Valencia Terra i Mar’ Luis Saiz, el conductor del convoy y una interventora de FGV. Torrente fue el municipio que vivió el golpe más duro con el accidente, 21 vecinos de la localidad perdieron la vida en el túnel de la Línea 1 de metro.
Entre los fallecidos en el siniestro de la Línea 1 de Metro Valencia, en el que murieron 41 personas, había 27 mujeres y 8 varones españoles, y cinco personas de nacionalidad extranjera, en concreto, una mujer búlgara de 33 años y otra colombiana, un hombre argentino de 43 años, un venezolano y otro fallecido de Paraguay de 41 años. En las dos semanas siguientes al suceso murieron otras dos personas que permanecían hospitalizadas y la cifra se elevó hasta los 43 fallecidos.
La mayor parte de los fallecidos, 21 en total, residía en Torrent, hacia donde se dirigía el convoy accidentado. 12 de las víctimas vivían en Valencia; tres en Paiporta y dos en Real de Montroi. El resto de municipios que han perdido un vecino en este siniestro son Catarroja, Alfafar, Picanya, Alcántara de Xúquer y Alaquàs.
Entre los españoles fallecidos y, aunque residentes en la provincia de Valencia, no habían nacido en ella hay una mujer de 62 años natural de Teba (Málaga); un varón de 63 años nacido en Nerva (Huelva); y una mujer de 62 años nacida en Rábano de Sanabria (Zamora).
Seis de las víctimas mortales eran naturales de la provincia de Cuenca. Una mujer de 44 años de Cuenca; una mujer de 60 años de El Picazo; otra de 62 años de Pinarejo; una mujer de 63 años de Villanueva de La Jara; un varón de 60 años de Cólliga; y una mujer de 58 años de Minglanilla.
En la relación de fallecidos figuraba una mujer de 54 años de Casas Ibáñez (Albacete); un hombre de 68 años y una mujer de 66 de Marchena (Sevilla); una mujer de 63 años de Daimiel (Ciudad Real); un hombre de 66 años de Almodóvar del Campo (Ciudad Real); y una mujer de 54 años de Azúaga (Badajoz).
De los fallecidos en el accidente nacidos en el municipio de Valencia, en la relación figuraba un joven de 20 años; tres mujeres de 36 años; una mujer de 25; otra de 26 años; un varón de 40 años; una mujer de 28 años; otra de 60 años; un hombre de 33 años; una mujer de 34 años; una mujer y un hombre ambos de 27 años de edad; y una joven más de 24 años.
Nacidos en otros municipios de la provincia de Valencia, se encontraban entre las víctimas una mujer de 43 años de Torrent; una mujer de 54 años de Torrebaja; una mujer de 22 años de Real de Montroi; una mujer de 54 años de Picanya; otra de 46 años de Castelló de Rugat; y una mujer de 60 años de Paiporta.
Heridos El siniestro dejó además más de medio centenar de heridos que quedó repartido por los distintos hospitales de la capital valenciana. La imagen de una niña ensangrentada en brazos de un operario participante en el rescate recorrió en los días siguientes al suceso todos los medios de comunicación nacionales y de parte del extranjero.
Del mismo modo, entre los heridos se encontraba una mujer embarazada que logró salvar su vida y la de su bebé en el trágico incidente. También se salvó un fraile valenciano que al día siguiente cocelebró, junto al arzobispo de Valencia, la misa funeral por las víctimas en la Catedral de Valencia.
El conductor del convoy también resultó herido en el siniestro. Su testimonio resultaría crucial para esclarecer lo sucedido. Sin embargo, el hombre falleció poco después en el centro hospitalario en el que permanecía ingresado. También falleció una interventora de FGV que viajaba en el convoy.
Los familiares de las víctimas se agruparon en la Asociación de Víctimas del Metro del 3 de julio. Desde el trágico incidente se concentran todos los meses para exigir responsabilidades.