| |
Actualizado
a las 14:55:37 del día 24/10/2000
|
|
La lluvia cesa y aleja el peligro de desbordamiento en el Algar
El pantano de María Cristina está a tres cuartas partes de su capacidad
 Paso de las aguas por Sagunto |
PANORAMA-ACTUAL. Tras el cese de la lluvia, el riesgo de desbordamiento del río palancia, y la presa de Algar, empieza a remitir. "Aunque todavía se mantiene la alarma, lanzaría un mensaje de absoluta tranquilidad, porque el embalse empieza a bajar", ha dicho el conseller de Adminitraciones Públicas, Carlos González Cepeda.
A lo largo de la madrugada del miércoles, las autoridades locales y autonómicas han puesto en marcha un plan de actuación de emergencia en Sagunto ante la posible rotura de la presa del embalse del Algar.
Aunque en la tarde de ayer se puso en marcha un plan voluntario de evacuación, sólo 17 personas habían decidido dejar sus casas.
María Cristina
También empieza a respirarse con tranquilidad en el embalse de María Cristina, que ya está a tres cuartos de su capacidad y ha dejado de desbordarse.
En Vinaroz, aunque las aguas del río Cervol han vuelto a su cauce, se espera una nueva crecida para las próximas horas procedentes de todo lo que ha llovido en la comarca de Els Ports.
Se espera que a partir de la tarde de hoy miércoles, según el centro meteorológico zonal de Valencia, las lluvias comiencen a remitir.
El Centro de Emergencias de la Generalitat Valenciana decretó la pasada madrugada la situación de "alerta hidrológica" con la que se advierte a las autoridades municipales de las subidas de cauces en los barrancos, ramblas, ríos o embalses cercanos a las poblaciones y estableció el Centro de Coordinación Operativa Integrada (CECOPI).
La "gota fría" que afecta a la Comunidad Valenciana desde el fin de semana ha producido precipitaciones acumuladas de casi 500 litros por metro cuadrado en municipios de las provincias de Castellón y Valencia, según datos de la Confederación Hidrográfica del Júcar.
Los problemas mayores se registraron en el curso del río Palancia, que se desbordó en varios tramos de su recorrido por la provincia de Castellón, así como en los barrancos del Poyo, en la localidad de Catarroja, y del Carraixet, en los términos de Bétera y Bonrepós.
Las carreteras de la provincia de Valencia sufrieron numerosos problemas que dificultaron la circulación en numerosos puntos, como la autovía A-3 a su paso por Quart de Poblet, que permaneció cortada durante la mañana, al igual que la autopista A-7 en el kilómetro 516, la autovía de Torrent y dos puntos de la V-30,así como la N-220, de acceso al aeropuerto de Manises.
Carreteras comarcales
Además, se vieron afectadas cerca de 40 carreteras comarcales y locales de la provincia de Valencia y otras tantas de Castellón, muchas de ellas cortadas de forma intermitente o con dificultades en la circulación.
La conselleria de Educación ordenó la suspensión de todas las clases en los colegios de la provincia de Valencia, por la tarde en los de Castellón y en los centros escolares de las comarcas alicantinas de la Marina Alta, Marina Baja y en puntos como Orihuela.
Algunos de los municipios más afectados fueron Segorbe, Soneja, Sot de Ferrer y Navajas, donde el desbordamiento del río Palancia en algunos puntos de su recorrido provocó la inundación de caminos, campos y algunas instalaciones.
Este desbordamiento llevó al ayuntamiento de Sagunto a preparar el desalojo de los vecinos de los barrios San José y Los Metales y su transporte en autobús hasta instalaciones municipales.
En Catarroja, el desbordamiento de la Rambla del Poyo provocó importantes inundaciones en el casco urbano y el polígono industrial, lo que ha obligado al rescate de cuatro personas que habían quedado aisladas por el agua en una casa de campo cercana a la población.
El alcalde de la población, Francisco Chirivella, explicó que en algunos puntos el agua alcanzó un metro de altura y en el parque Juan XXIII "dos rayos han causado sendos tornados y han arrancado muchos chopos y una palmera", aunque fuentes del Centro Meteorológico no confirmaron la aparición de los tornados.
Otras poblaciones
También sufrieron problemas localidades como Aldaia, donde se desbordó el barranco de La Saleta, lo que provocó la inundación de numerosas viviendas y la estación de Renfe, así como Godelleta.
En esta localidad las lluvias alcanzaron los 485 litros por metro cuadrado y provocaron daños "tan graves" que el ayuntamiento estudia solicitar la declaración de zona catastrófica, según el alcalde en funciones, Ernesto Navarro.
El director general de la Policía, Juan Cotino, se desplazó estae martes por las zonas afectadas por las lluvias para supervisar los trabajos realizados por los agentes de este cuerpo, que se dedicaron a socorrer personas aisladas por las lluvias y a facilitarles el acceso a sus casas.
Transporte
El transporte fue uno de los sectores más afectados por las intensas lluvias, que produjeron cortes en puntos de las líneas férreas Valencia-Utiel y Valencia-Castellón-Barcelona, así como retrasos en la línea Valencia-Xátiva-Mogente.
Varios tramos de las líneas 1 y 3 del metro de Ferrocarrils de la Generalitat Valenciana y el servicio de tranvía de la ciudad de Valencia sufrieron también cortes de circulación.
Por su parte, las compañías aéreas aplicaron pequeños retrasos a las salidas de sus vuelos desde el aeropuerto de Manises para dar tiempo a los pasajeros a llegar a sus aviones, ante las dificultades existentes para acceder al recinto aeroportuario.
A causa de las lluvias, las reservas de los embalses de la Confederación Hidrográfica del Júcar han aumentado en 46 hectómetros cúbicos en tan solo 24 horas, lo que ha supuesto que cinco pantanos se encuentran ya por encima del 70 por ciento de su capacidad.
Las precipitaciones también han impedido la apertura de los ambulatorios de Turís y Godelleta, han causado pequeñas inundaciones y cortes de luz en otros y que algunos facultativos no hayan podido llegar a sus centros de salud por problemas en las carreteras.